Gobierno corporativo para la supervivencia de las PYMES


Mauricio Hernández

Gobierno corporativo para la supervivencia de las PYMES

Hoy en día, la economía de la mayoría de los países es sostenida gracias a las pequeñas y medianas empresas, por su acrónimo pymes. En el caso de España y según el informe publicado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo 2018 nos señala que existen 2.866.261 pymes, las cuales representan el 99,83% de las empresas españolas.

Ahora bien, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadistica 2018, únicamente el 40% de las pymes sobreviven transcurridos los 5 años desde su creación, es decir, solamente 4 de cada 10 empresas tienen éxito.

¿A qué se debe tan baja tasa de éxito? 


Como primer punto y no por ello el más importante, es la carencia de estudios en las ramas empresariales por parte de los emprendedores. Muchos de los empresarios han concluido sus estudios en doctrinas diferentes a las ciencias sociales, como la medicina, arquitectura, física, química, por mencionar algunas. Inclusive, y en muchos casos, los emprededores carecen de estudios escolarizados.

Esto supone una gran desventaja al momento de iniciar un proyecto, ya que condiciona y limita el crecimiento sostenible de la empresa en el tiempo. La falta de un amplio conocimiento en la administración, mercadotecnia, contabilidad o finanzas, merma considerablemente el desarrollo óptimo de cualquier negocio, por muy buen producto o servicio que se ofrezca.

¡No malinterpreten mi argumento!

Cualquiera puede emprender, simplemente existe una mayor porbabilidad de éxito cuando el emprendedor cuenta con antecedentes académicos empresariales.

Como segundo punto tenemos, y una vez entrados en materia, la falta de cultura empresarial. Al momento de constituir la empresa, los emprendedores deben de tener claro el por qué de su existencia, hacia dónde quieren llegar y los valores bajo los cuales se regirá su compañía.

Cuando una empresa carece de misión, visión o valores, estará condenada al fracaso ya que su operativa será sin un rumbo preestablecido.

Muchas empresas son creadas sin haber establecido los puntos antes descritos y tienen éxito pero podríamos decir que han tenido un golpe de suerte.

Por último y no por ello menos importante, es el de carecer de un plan estratégico para incorporarse a un mercado cada vez más competitivo y globalizado.

La mayoría de las compañías de reciente creación nacen de una idea, en casi todos los casos el emprendedor cuenta con los recursos monetarios suficientes como para aterrizar y cimentar esa idea, sin embargo, llegado un punto en su maduración, el empresario desconocerá qué decisiones tomar por mor de su crecimiento.

Es por lo anterior que contar el con un plan a corto, mediano y largo plazo es indispensable para el éxito empresarial.

Ya que tenemos definidas las dificultades del emprendimiento, nos enfocaremos en las herramientas que se encuentran al alcance de cualquier empresario para tener una mayor tasa de éxito y por lo tanto favorecer en el desarrollo económico de cualquier país.

Según la Confederación Española de la pequeña y mediana empresa, por sus siglas CEPYME, en su artículo publicado el 15 de Febrero del 2018, titulado ‘Gobierno Corporativo’ nos señala que las prácticas de buen gobierno corporativo resultan beneficiosas para las pymes en cuanto a su acceso a la financiación y al refuerzo de la confianza de los inversores.

Tomando de referencia lo que nos indica la Confederación, podemos asumir que el hecho de que las pymes tengan un gobierno corporativo eficiente favorece en gran medida a tener éxito.

El contar con un gobierno corporativo sano abarca todos los departamentos de la compañía, desde recursos humanos hasta la dirección general, más sin embargo, y por motivos prácticos y simples, agruparemos la definición de gobierno corporativo en tres grandes epígrafes.

1) Sistemas de controles eficientes
La compañía debe de tener estipulado, en un manual de operación, todos los procesos internos que lleva a cabo en su operativa diaria, donde cada empleado conozca a profundidad el alcance que tiene su rol en la empresa, con qué otros departamentos interactua y el tipo de información y resultados que deberá entregar.

El contar con un sistema de control interno hará que la empresa comienze a trabajar siguiendo una estrategia, invierta planificadamente a corto, mediano y largo plazo, cree departamentos y direcciones a medida de que vaya creciendo y sobre todo que tenga un plan de acción en caso de que se presente cualquier contingencia.

2) Estados financieros transparentes
Los resultados de las operaciones de la empresa son plasmados en una serie de documentos que muestran una fotografía de la situación financiera de la empresa en un momento determinado. A estos documentos se les denominan estados financieros. Dentro de ellos existe el estado de situación financiera, estado de pérdidas y ganancias, el estado de cambios en el capital contable, el flujo de efectivo y la memoria.

La elaboración de los documentos antes mencionados debe de ser bajo las normas de transparencia aplicables en cada país, para reflejar en su totalidad la situación financiera de la compañía. Con ellos los accionistas tendrán la capacidad de tomar mejores decisiones.

3) Evaluación y control
Para determinar qué tan bien se desempeña la compañía es necesario realizar valoraciones periódicas.

Todas las evaluaciones deben de ir encaminadas a logar los objetivos de largo plazo establecidos en la misión y en la visión.

Éstas se deben de realizar con una periodicidad trimestal o semestral y es aplicable a todos los departamentos y a todos los colaboradores para que en caso de detectar un fallo en el sistema, corregirlo.

Los controles aplicables quedarán plasmados en los manuales de operación y serán ejercitados por los directores de cada departamento.

Para las pymes es importante detectar y corregir los errores, ya que, al estar limitada financieramente, el no hacerlo podría suponer la quiebra.

Como podemos observar, el emprendimiento es más que tener una buena idea. El ser emprendedor no debe de ser tomado a la ligera. Cuando se tienen bien definidos los objetivos de corto, mediano y largo plazo, así como la misión y la visión, y se tienen un buen gobierno corporativo, el emprendedor tendrá muchas más probabilidades de hacer que su empresa pertenezca a la estadistica exitosa.

 

Ha fallecido un amigo, Juan Carlos Sardiña.



Ha fallecido un amigo, Juan Carlos Sardiña.


No es un amigo de la infancia, ni del colegio, ni de la universidad, ni de mis primeros días en el trabajo.

Es un amigo tardío, al que conocí por casualidad, porque otro amigo había quedado a comer con él, pero le surgió un compromiso y me pidió que le atendiera yo.

Desde el primer momento hubo química entre los dos, esos 30 segundos iniciales cuando conoces a una persona que te dicen “me gusta”.

Nació en Cuba. Hijo de la revolución. Brillante carrera en el cuerpo jurídico del ejército como el fiscal más joven hasta que…. ¡Bueno! Eso es otra historia.

Dejó el cuerpo jurídico para dedicarse a la consultoría internacional, sin embargo, nunca perdió de vista a su amada Cuba. Le he visto rechazar propuestas porque, según él, solo querían llevarse el poco dinero del país sin dar nada a cambio.

Pasear con él por la calle era una aventura, todo el mundo le conocía y le saludaba, hasta el punto de que mi otro amigo Omar (que ya también falleció) decía que seria el próximo alcalde de Marianao, pues siempre tenía unos minutos para todo el mundo.

Amigo de sus amigos. Durante todo el tiempo que le conocí, ha ayudado a gran cantidad de personas, económicamente, con medicinas, con tramites jurídicos, e incluso a alguno lo ha sacado de la cárcel, y esta ayuda no siempre fue correspondida, pero él siempre decía “lo hice porque yo quise” no porque esperara nada a cambio.

Salió de Cuba en casi un centenar de ocasiones, pero siempre regresó, aunque tuvo oportunidad de quedarse a vivir en España, Canadá o México.

De siempre ha estado amenazado por una enfermedad de corazón, pero eso no le ha impedido vivir como ha querido. Siempre me ha recordado un poco al personaje Juan de los Muertos, del director cubano Alejandro Brugués, que vive entre zombis riéndose de sí mismo y haciendo lo que le viene en gana, nunca rehúye una pelea y, cuando tiene oportunidad de marcharse, siempre vuelve, pues como él mismo dice… YO NACI EN CUBA Y MORIRE EN CUBA

Y así ha sido, descansa en paz compañero.

Al terminar esta frase las lágrimas me nublan la visión y, con gran pesar en el alma, lo único que me reconforta es que desde donde estéis, Omar y tú, velaréis por nosotros, compartiendo un trago de ron y un buen cigarro. Yo me acordaré de vosotros cada vez que abra una botella y compartiré un poco en el rincón como me enseñaste.