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A las entidades financieras les empieza a doler la Ley de Segunda Oportunidad

12-08-2025


Ángel Luis Vázquez
Economista - Administrador Concursal  


A las entidades financieras les empieza a doler la Ley de Segunda Oportunidad


 “Justo mecanismo para que aquellos que lo han perdido todo, puedan empezar de nuevo o, por lo contrario, barra libre para que algunos deudores inmorales dejen de pagar las deudas”.


Según una exclusiva de “El Confidencial” del día 3 de agosto de 2025, la banca y los fondos financieros en España están advirtiendo de un posible “agujero millonario”, debido a presuntos fraudes en la aplicación de la denominada “Ley de la Segunda Oportunidad”, los cuales estarían conduciendo a quitas forzosas injustificadas de deuda.

Las entidades financieras denuncian que esta Ley, la cual, originalmente, fue diseñada para ayudar a particulares y autónomos de buena fe a cancelar deudas insostenibles, ahora, sostienen, se está utilizando para algunos deudores que, aprovechándose del sistema, incurren en pasivos elevados justo antes de solicitar la exoneración, sin capacidad real de pago.

Existe una percepción creciente entre las entidades financieras de que la Ley de Segunda Oportunidad se está convirtiendo en un “coladero” para fraudes, lo cual estaría generando pérdidas millonarias en forma de quitas obligatorias de deudas.

El problema reside en la inexistencia de filtros o controles previos suficientes a su aplicación, lo que limita la capacidad de defensa de la banca y permite soluciones judiciales exprés, cuyo tenor no siempre refleja casos de insolvencia real.

La denuncia de las entidades financieras, según la publicación de “El Confidencial”, se centra en tres “riesgos y preocupaciones”:


1. Imposibilidad de presentar alegaciones antes de la exoneración, lo que deja a las entidades sin margen de defensa o revisión del caso.

Uno de sus principales argumentos para estas afirmaciones es que, una vez aprobado el auto judicial, la banca solo tiene conocimiento de la exoneración cuando ya es irrevocable, sin oportunidad de presentar alegaciones adecuadas.

Tal afirmación no es cierta, pues las entidades financieras tienen conocimiento fiable y oficial del concurso de sus deudores.

Lo reciben por vías judiciales, registros públicos y fuentes como CIRBE, y pueden monitorizarlo de forma automatizada. Incluso en los concursos sin masa existe un llamamiento previo a los acreedores.

Por tanto, este argumento (sic) no parece muy acertado.

En resumen, no es cierto que los bancos se encuentran indefensos ante la exoneración de sus clientes deudores, pues reciben información del inicio del proceso con el auto de declaración del concurso.

En resumidas cuentas:


Y, en muchos casos, aunque no es obligatorio, algunos deudores o sus abogados comunican extrajudicialmente el inicio del concurso para suspender pagos automáticos.


2.   Pérdidas financieras importantes derivadas de quitas que las entidades de crédito consideran injustificadas.

Llama la atención que un sector como el financiero se queje de que le obliguen a realizar quitas injustificadas, cuando los bancos son capaces de comercializar en su portfolio de productos como las tarjetas “revolving”, introducir en los prestamos cláusulas suelos, lanzar al mercado las preferentes, cobrar a sus clientes comisiones injustificadas, imponer ventas vinculadas como, por ejemplo, de seguros al contratar una hipoteca, poner en el mercado microcréditos abusivos, realizar refinanciaciones dudosas, o engañar a sus clientes en los créditos ICO, diciéndoles que solo responderían del 20%y,ahora, se les reclama el 100%, y menos mal que los jueces están dando  la razón a los clientes por existencia de vicio de consentimiento en estos contratos.

Y nosotros nos preguntamos: ¿Cuántas veces tienen que darle los Tribunales la razón a los clientes de las entidades financieras para que éstas dejen de aplicar praxis abusivas?

Quizás, visto en este contexto, estas mal llamadas “quitas” de deuda, pues la exoneración del pasivo insatisfecho es una condonación de la deuda, en muchos casos, pueden considerarse como un mecanismo de defensa de las personas ante las condiciones abusivas impuestas por las entidades financieras desde una posición de dominio en una relación contractual asimétrica o desigual.

Por otro lado, el artículo del medio de comunicación precitado indica que las entidades financieras argumentan las “importantes pérdidas” que les está provocando la exoneración de deudas y dan una señal de alarme en relación con este tema, dando a entender que la Ley de Segunda Oportunidad puede poner en peligro la cuenta de resultados de los bancos.

En este sentido tenemos que indicar que el propio “El Confidencial, en un artículo del 22 de julio de este año, nos dice La morosidad de la banca española cae hasta la tasa más baja desde octubre de 2008, por lo tanto, parece que la Ley de Segunda Oportunidad tampoco está afectando a los balances de los bancos.

Si seguimos analizando el tema, podemos ver que, mientras el Euribor actual ronda el 2,1%, los créditos personales y las operaciones al consumo aplican una TAE media del 7,7 %, lo que nos arroja un diferencial medio del 5,6 punto, mientras que en productos como las tarjetas revolving las primas de riesgo puede superar los 15 puntos, alcanzándose una TAE del 23% o más. Todo ello, en favor de la banca.

Sinceramente, con estos datos ¿alguien puede pensar que la Ley de Segunda Oportunidad puede poner en peligro los balances de los bancos?


3.   Falta de control en fase previa: el sistema presupone buena fe y no exige comprobaciones previas rigurosas.

Cierto es que, desde la reforma de la Ley Concursal, mediante La Ley 16/2022, de 5 de septiembre, reformó el Texto Refundido de la Ley Concursal (RDL 1/2020), modernizando el procedimiento concursal con el objetivo de hacerlo más ágil y eficiente y adecuándolo al Derecho Europeo, especialmente, para empresas pequeñas y personas físicas, y entre cuyas principales novedades podemos destacar:

·       Introducción de planes de reestructuración anticipada y categorías de deuda para permitir acuerdos sin ir a liquidación.

·     Supresión de fases complejas en los concursos de personas físicas (planes de liquidación) y simplificación para los “sin masa activa”

Se ha conseguido agilizar los concursos, facilitar las exoneraciones de pasivo insatisfecho (EPI), y permitir restructuraciones anticipadas, es decir, ha aumentado la eficiencia del procedimiento concursal, es decir, lo que pretendía la Ley, pero esto no nos puede llevar a la aseveración argumentada por las entidades financieras “falta de control en fase previa”.

Además, argumentar “falta de control en la fase previa”, no nos parece adecuado, cuando la banca española ha desarrollado una infraestructura legal altamente especializada en la reclamación de deudas, basada en:

            •          Automatización,

            •          Recursos humanos especializados,

            •          Colaboraciones con despachos y juzgados,

            •          Uso intensivo del procedimiento monitorio.


Teniendo a su disposición una gran cantidad de recursos:

• Equipos jurídicos internos y despachos externos especializados.

Software de gestión automatizada de recobro y CRM legaltech.

• Procuradores en toda España para seguimiento de procesos.

• Integración con registros oficiales: RPC, Catastro, Registro Mercantil.


Al contrario de lo afirmado por las entidades de crédito, nuestra opinión personal es que la maquinaria jurídica bancaria es masiva, muy automatizada y orientada a escalar reclamaciones con bajo coste unitario, aprovechando las economías de escala, lo cual les  brinda una posición de ventaja estructural frente al deudor medio.


Llegados aquí podemos plantearnos un enfoque diferente del problema ¿Cuántas operaciones son ofrecidas agresivamente a clientes sin formación financiera suficiente, y muchas veces sin evaluar adecuadamente su impacto real?

Con mensajes como “Fácil y rápido”, “0 papeleo”, “Preaprobado”, “Te mereces ese viaje”, ¿No se está manipulando a los clientes, sobre todo personas mayores o jóvenes especialmente vulnerables sin una formación financiera a dejarse llevar por la emoción o la inmediatez? sin valorar los costes y los riesgos, dirigiéndoles a un adeudamiento que, realmente, no necesitan para nada y que, en muchos casos, no van a poder devolver.

 ¿Cuántas veces habéis escuchado la frase “pagar con la tarjeta de crédito no cuesta como cuando pagas en efectivo” 

¡Es tan fácil!

 

Llegados aquí podemos concluir que siempre han existido sinvergüenzas que aprovechan todos los resquicios legales para no cumplir sus compromisos, pero a estos sujetos se les tiene que expulsar del sistema mediante un correcto y riguroso análisis de riesgo, cuya aplicación les niegue la financiación solicitada; ahora bien, de ahí a asegurar que “La banca sufre un agujero millonario con el "coladero" de la Ley de Segunda Oportunidad” nos parece una afirmación injusta y poco fundada.

El ser emprendedor hoy en día es una profesión de alto riesgo, cuyo desarrollo siempre tiene encima la espada de Damocles pendiendo de su cabeza, y si la sociedad no le da a estos emprendedores la posibilidad de equivocarse y volver a empezar, nadie va a querer ser emprendedor, como indican las encuestas recientes en las que la mayoría de los jóvenes quieren ser funcionarios o disponer de un trabajo estable y seguro, y no se nos puede olvidar que son estos agentes económicos los que generan valor añadido en la economía.

En suma, podemos concluir que la Ley de Segunda Oportunidad, no solo es conveniente, sino que resulta una necesidad en una sociedad moderna, y las entidades financieras tendrán que ajustar sus procedimientos a esta nueva realidad.


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Los avalistas de los créditos ICO acuden a los tribunales por venta engañosa - publicación elEconomista

 09-10-2024


Ángel Luis Vázquez

Economista - Administrador Concursal

Los avalistas de los créditos ICO acuden a los tribunales por venta engañosa

Los bancos tienen la potestad de reclamar el 100% de la deuda



Seguidamente me complace compartir mi artículo sobre los créditos ICO publicado en elEconomista.es el pasado 08 de octubre.

Espero que os guste.






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De las “Matildes” a la Banca “on-line”. La traición de las entidades de crédito a nuestros mayores.

  03-01-2022

Ángel Luis Vázquez

Economista - Administrador Concursal

De las “Matildes” a la Banca “on-line”

La traición de las entidades de crédito a nuestros mayores

 

Recuerdo que, cuando empecé a trabajar en Banca hace ya muchos años, era el final de la época de las famosas “Matildes”, un éxito para el capitalismo popular de la España de los años 70. El capital bursátil de Telefónica creció de 20.000 millones de pesetas a unas 85.000 millones de pesetas a partir de las ampliaciones de capital, dada la gran cantidad de inversores que acudieron a dicha oferta, atraídos por las acciones y sus dividendos potenciales, los cuales eran más rentables que los intereses de la Deuda Pública.

 

Era la época en la que los cobradores del banco iban a los domicilios, cobrando los recibos de las empresas a los particulares, y así te podías encontrar que, en los primeros diez días de cada mes, podían pasar por casa de tus padres el cobrador del Banco Mercantil con el recibo mensual de la enciclopedia que te habías comprado a plazos, o el del Santo Entierro con la cuota del seguro de defunción.

 


Era esa época en que la máxima de la Banca era “El cliente es lo primero”; además, las entidades de crédito creaban trabajo estable, de buena calidad, profesional, bien retribuido y prestigioso, siendo sus trabajadores una de las claves de bóveda que explica el auge de las clases medias en nuestra patria y nuestra tímida, reciente pero sin ningún género de dudas prosperidad de los últimos cuarenta años; además, no lo olvidemos, en general, trabajar en la banca era sinónimo de méritos, pues el sistema de acceso (aparte de los típicos enchufes) era riguroso y profesionalizado.

 

En ese contexto, además, (¿será casualidad?) nuestra Banca se convirtió en sinónimo de eficiencia, sus ganancias aumentaron, sus acciones subieron de precio, se consideró un ejemplo a nivel internacional y, por último, algunas de estas entidades se convirtieron en auténticas multinacionales.

 

Pero eso fue en el pasado; después, han pasado muchas cosas: en primer lugar, nuestros políticos y sindicatos (instituciones que hace ya también años que dejaron de defender a los trabajadores, sirviendo exclusivamente a sus dirigentes y paniaguados) entraron a saco en las Cajas de Ahorro, atraídos por sueldos y prebendas; en segundo término, la burbuja inmobiliaria destrozó cualquier principio de prudencia, esencial para la gestión bancaria y así, en una pendiente que, por ahora, parece no tener fin, las entidades de crédito entraron en territorios desconocidos de tipos de interés negativos, obsesión por mantener capitales desmesurados (culpa, eso sí, de la regulación del Banco Central Europeo), enormes costes de cumplimiento y, al final, menosprecio de su negocio tradicional, basado en la confianza de cliente.

 

Obsesionados por el ahorro de costes, espantados ante la competencia de “fintechs” y “neo bancos”, incapaces de entender la globalización y oprimidos por más y más capas de regulaciones incomprensibles y cambiantes, las entidades de crédito entraron en otro mundo: aumento de tamaño a toda costa, digitalización a cualquier precio y reducción de costes como fuera, destrozando en esta carrera sin objetivos claros lo esencial: la calidad de su fuerza de trabajo y la confianza de los clientes, sin los cuales ninguna empresa puede sobrevivir en el medio plazo.

 

Y estos cambios, acelerados por la globalización y la revolución tecnológica y justificados por la crisis de 2006 (que ellos mismos crearon) y los tipos de interés negativos empezaron, como siempre, por los detalles.

 

Primero, la banca descubrió que el sistema de cobro a domicilio era caro y poco efectivo, por lo que nació la famosa “xerocopia[i]”, que no era otra cosa que una fotocopia de un documento de un derecho de cobro, la cual, por el anverso, contenía instrucciones de domiciliación en una cuenta bancaria. Independientemente del origen etimológico, el nombre xerocopia se extendió pues, normalmente, se utilizaban en el proceso máquinas de la mítica marca “Xerox”.

 

Poco a poco se fue extendiendo la domiciliación bancaria y se abandonó la practica del cobro a domicilio, por supuesto, por nuestro interés y beneficio, sin que nos diéramos cuenta de que, en ese tránsito, se perdían empleos y relaciones sociales, tan necesarias en una sociedad cada vez más individualista y solitaria.

 

Por otro lado, la tecnología desarrollada para la puesta en marcha de los cajeros automáticos durante los años 60 por la compañía De La Rue, tuvo, ya en sus comienzos, una gran acogida, debido a que, para los clientes, era una comodidad poder sacar dinero del banco durante las 24 horas del día y, para el banco, por supuesto, suponía un gran ahorro de costes.

 

Por cierto, un gran banquero, Paul Volcker[ii], afirmó que “la única gran invención de la banca en los últimos años ha sido, precisamente, la ATM y todos los demás inventos financieros no son sino mentiras, ficciones carentes de toda realidad, proclives a la estafa, al desarrollo de esquemas Ponzi … [iii]”.

 

En España, el primer cajero comenzó a funcionar en 1974 en la sucursal del Banco Popular en Toledo y, desde esa fecha, se ha generalizado su uso entre los ciudadanos, convirtiéndose en el país con mayor número de cajeros automáticos por habitante de Europa, y el segundo del mundo, por detrás de Japón.

De hecho, el cajero automático se ha convertido en una especie de supermercado financiero, en el que, además de sacar dinero, función primigenia para la que fue creado, se hacen ingresos, domiciliaciones, consultas de saldo, transferencias …. De hecho, alguno de los “genios” que dirigen esas entidades financieras creen que las entidades de crédito ya no necesitan ni oficinas, ni, por supuesto, trabajadores (lo que, de verdad, desean) porque toda ATM, bien provista de herramientas de inteligencia artificial y mecanismos NLP[iv] y NLT (querido lector, si no conoce estas siglas, lo lamento, su reino ha dejado de ser de este Mundo y dese por derrotado), es un minibanco.

 

Nuevamente, se “olvidan” que el ser humano interactúa, tiene emociones, necesita comunicarse con otros humanos y, asimismo, que los débiles de todo tipo (personas mayores, discapacitados, torpes inveterados y otras yerbas) encuentran difícil la tecnología, las máquinas, los procesadores, los “hardware” y los “software”.

 

Visto en perspectiva, es como si los gurús que dirigen el cotarro financiero menospreciaran a los humanos, aunque, ya se sabe lo que dijo Nietzsche: “humano, demasiado humano”,

 

Paralelamente, crecía en el mundo la tecnología de las tarjetas de crédito, siendo 1958 el año en el que, el “Bank of América” puso en circulación la primera tarjeta bancaria conocida como Bankamericard (actualmente, VISA), y en el que también “American Express” lanzó su primera tarjeta de crédito. Por su parte, en el año 1967, el “First American National Bank” of Nashville creó la tarjeta denominada “MasterCharge” (actualmente, “MasterCard”).

 

El banquero Carlos Donis de León fue quien trajo la tarjeta de crédito a España y la primera tarjeta de crédito fue emitida por el Banco de Bilbao y se le otorgó el número 0001 a Carlos Donis.

 

Ya en los años 80 se generalizó su uso, pues todo eran ventajas para el usuario, su emisión era gratis, tenían seguros asociados a su utilización, existían planes de fidelización que asignaban puntos en función se su utilización, pero ,¡oh, sorpresa¡, una vez que su utilización ya ha superado a la del pago en efectivo, la cosa cambia, ya no se emiten gratis tienen gastos periódicos de mantenimiento y se han “perfeccionado” como artilugios como las tarjetas “revolving”, es decir, herramientas para mantenernos endeudados de por vida, como nuevos esclavos sin posibilidad de liberación.

 

Todo estos detalles anticipaban una nueva “Aurora”. Allá por 1983, el Reino Unido fue el primer país en desarrollar lo que podrían definirse como los primeros pasos para las aplicaciones de la llamada “banca digital”. En España, por el contrario, tuvimos que esperar hasta 1995, cuando se implementaron los sistemas telefónicos que darían paso a los sistemas de soporte iniciales de banca por Internet.


Durante los primeros años, se podían realizar algunas de las operaciones bancarias en digital como, verbigracia, la solicitud de extractos de movimiento, la remesa de efectos, y poco más. Era un procedimiento rudimentario, con interfaces de usuario nada intuitivas ni prácticas, las cuales, puedo asegurar por experiencia propia que daban ganas de desistir y realizar las operaciones por el sistema tradicional.

Eran tiempos en los que las conexiones se realizaban sobre líneas analógicas con los famosos “modem” (modulador-demodulador) y en los que el servicio, no solo era gratis, sino que, además, la Banca, interesada en su implantación, te regalaba los “modem” e incluso la línea.


Sin embargo, el 15 de agosto de 1996 iba a cambiar todo. Nokia lanza el “Nokia 9000 Communicator”, herramienta que tenía las características de un computador de escritorio: “software” de oficina, Internet y “fax”. Las ventas comenzaron el 15 de agosto de 1996. Su precio: 800 dólares en EE.UU. (715 euros al cambio).

En España, con fecha 25 de julio de 1995, el Gobierno autorizó a Telefónica Móviles a iniciar el servicio de GSM.

 

Pero todavía tendríamos que esperar hasta enero de 2007, fecha en la que en la convención Macworld, Steve Jobs subió al escenario para anunciar que estaban a punto de lanzar el primer teléfono de Apple. Unos meses más tarde, el 29 de junio de 2007, nació el iPhone original y se lanzó al público.


El uso masivo de “Smartphone” por parte de, prácticamente toda la población, sobre todo por los mas jóvenes, consiguió ese cambio de mentalidad en la sociedad, haciendo normal la utilización del móvil para cualquier tipo de transacción y, por supuesto, para la operativa bancaria.

 

De esta forma, la utilización de medios digitales para las transacciones bancarias ha crecido continuamente hasta alcanzar un 62% de la población europea en el 2020, según https://es.statista.com/

El número de clientes digitales de los principales bancos españoles no cesa de crecer a nivel mundial. Según los datos facilitados por statista, el Grupo Santander encabezaba el ranking, en 2020, con más de 40 millones de clientes digitales, seguida por el  BBVA, con más de 34 millones[v].

 

Por si fuera poco, según las recomendaciones sanitarias, una de las formas más eficientes de contener la epidemia actual de Covid-19 es evitar el contacto personal, lo que implica reducir al mínimo los desplazamientos y permanecer el máximo tiempo posible en casa.

 

Siguiendo estas indicaciones, la gran mayoría de entidades bancarias de los países afectados han reducido su horario de atención presencial y recomiendan a sus clientes utilizar la banca “online”, siempre, por supuesto por nuestro bien, como si, en realidad, no hubieran tomado en consideración la enorme reducción de costes que este cambio de operatoria les supone.

 

Para potenciar este canal, además de los mensajes positivos, recordando a sus clientes los beneficios de la banca digital como, por ejemplo, la facilidad para realizar cualquier operación 24/7 o el acceso permanente a toda su información financiera en tiempo real, también han utilizado mensajes disuasorios, (nuevamente,  por nuestro bien, fin esencial de su existencia), y no por el ahorro de costes que supone, reducir los horarios de atención al publico, solo atender personalmente mediante cita previa, reducir el horario de caja (de 9 a 11), eliminar el servicio de caja de muchas oficinas, retirar cajeros automáticos, y por supuesto, que toda la operativa se la realice el cliente a través de la banca “on-line”, con lo cual, nosotros, los clientes, trabajamos gratis para la banca, entregándole nuestro tiempo y esfuerzo. Asimismo, lógicamente, los errores y responsabilidades son de nuestra culpa y, como ya no necesitan trabajadores para atendernos, despiden masivamente a sus empleados.

 

Sin duda, es el beneficio social y el interés general el que guía tan excelsa revolución digital bancaria que, sorprendentemente, no va unida a una reducción de los costes o retribuirnos por nuestros trabajos y tiempo al servicio de la banca, sino, por el contrario, por un aumento de los costes y comisiones bancarias.

 

No podemos dudar, que si nos cobran (haciendo nosotros, los otrora clientes, la mayor parte de los servicios bancarios) es también por nuestro bien, porque, entre otras razones, las inversiones en banca digital son muy costosas y sometidas a altos ratios de incertidumbre tecnológica, por lo cual, no les queda más remedio que cobrarnos por “un servicio” que ya no nos prestan, sino que nos autoprestamos.

 


Sin embargo, nos estamos olvidando de un factor importante y es el que las personas (lástima, que, repito, sigamos siendo humanos) siguen necesitando servicios bancarios, e incluso servicios mínimos presenciales, ya que no todos los usuarios pueden pasar a utilizar los canales digitales de una forma sencilla e inmediata, como es el caso de uno de los colectivos más vulnerables al Covid-19, la tercera edad, para no hablar de los habitantes de la “España vaciada”, “locus” que no nos extraña exista ya que ¿sin en un lugar no se prestan servicios financieros elementales, cómo pretenden que la gente resida en tal lugar?

 

Si miramos a los datos de uso de servicios de banca “on line” por franja de edad en Europa, vemos que, entre los 55 y los 64 años, el uso es del 48%, menos de la mitad y, de los 65 a los 74, baja hasta el 33%.

 


Fuente: https://www.miteksystems.com/es/blog/impacto-covid19-uso-banca-digital

 

Y si nos centramos en España, estos datos son incluso menores: para la franja entre 55 y 64 años, la utilización es del 23,4%y, entre 65 y 74 años, de un 23,02%.

 

Y llegados aquí nos encontramos con un colectivo de personas mayores de 60 años, que:

-         Se adaptaron a que los cobradores del banco no fueran a su casa a cobrar los recibos y no pusieron pegas para domiciliar sus pagos en masa.

-         Se adaptaron a utilizar los cajeros automáticos.

 

-         E, incluso, se acostumbraron a utilizar la tarjeta de crédito


Pero ahora la Banca, les ha cerrado las oficinas, les ha eliminado el servicio de ventanilla o se lo ha reducido drásticamente e, incluso ha quitado un numero considerable de cajeros automáticos, y la única alternativa que les ofrece es el uso de una banca “on-line” que no entienden en su gran mayoría o, asimismo, se les insta a unas comisiones desorbitadas porque les realicen operaciones básicas como es una trasferencia.

 

A la vez, ellos que eran magníficos clientes, se sienten (con razón) menospreciados, marginados, vistos como inútiles o antiguallas.

 

Muchas personas de este colectivo viven solas y, ante las dificultades que les ponen en el banco, tienen que recurrir a familiares o personas de confianza para que los acompañen a una oficina o un cajero a sacar todo el dinero de la pensión para pasar el mes, con el riesgo que esto conlleva para su seguridad personal.

 

No es cuestión de ponerse melodramático, pero, en mi humilde opinión, la banca ha traicionado a este colectivo, que nos lo ha dado todo, y nunca ha pedido nada, y que, con sus libretas y los ahorros de toda una vida de trabajo han hecho grandes a muchas de las entidades que, ahora, les abandonan y, lo que es peor, les menosprecian.


Pero como diría el Gaucho Martin Fierro, “el que a fierro mata, a fierro muere” y no esta lejos el día que esa misma tecnología omnipresente, utilizada para dar la espalda a nuestros mayores, se les vuelva en contra, y los Google y otros gigantes tecnológicos empiecen a realizar transacciones financieras; las “fintech”, el “crowdfunding”, el “crowdlending” o incluso la propia operativa con criptomonedas, tambaleen los ya deteriorados pilares de la Banca tradicional.

Ángel Luis Vázquez Torres

Economista, Experto financiero, Administrador Concursal

Empleado de Banca de 1972 a 1986

A partir de esa fecha, como dirían en la “Guerra de las Galaxias”, me pase “al lado oscuro” (La empresa privada)

 


[i] Copia fotográfica obtenida por medio de la xerografía. De xero- y -grafía. 1. f. Procedimiento electrostático que , utilizando conjuntamente la fotoconductividad y la atracción eléctrica , concentra polvo colorante en las zonas negras o grises de una imagen registrada por la cámara oscura en una placa especial .

[ii] Paul Adolph Volcker, ​​ fue un economista estadounidense, director de la Reserva Federal durante las presidencias de Jimmy Carter y Ronald Reagan.​El 26 de noviembre fue nombrado director del President's Economic Recovery Advisory Board por el presidente Barack Obama

[iii] Un esquema Ponzi ​ es una forma de estafa que atrae a los inversores y paga utilidades a los inversores anteriores con fondos de inversores más recientes.​

[iv] El procesamiento de lenguaje natural, ​​ abreviado PLN​​ —en inglés, natural language processing, NLP— es un campo de las ciencias de la computación, de la inteligencia artificial y de la lingüística que estudia las interacciones entre las computadoras y el lenguaje humano.

[v] Fuente: https://es.statista.com/

 

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Un vistazo a la Cámara de Comercio Internacional

COMERCIO INTERNACIONAL


J. Gregorio Olmedo Ramos
 

Un vistazo a la Cámara de Comercio Internacional

 

Los que nos dedicamos al comercio exterior y que solemos utilizar instrumentos de pago “documentarios” somos conocedores de la gran importancia y del extraordinario soporte que nos facilita a Cámara de Comercio Internacional; pero, realmente… ¿conocemos el papel que desempeña la ICC?
He tenido la gran fortuna de pertenecer durante los últimos 7 años a la Junta Directiva del Comité Español de la Cámara de Comercio Internacional.
También desde mi ámbito laboral, 40 años en Banca, he tenido la necesidad de utilizar sus servicios y llego a la conclusión del gran papel que desarrolla y, por otra parte, tengo la sensación de que las PYME españolas no utilizan las posibilidades que la ICC ofrece.
 ¿Qué es la Cámara de Comercio Internacional?
Desde su creación en 1919, ICC es una organización empresarial con carácter mundial, un organismo de representación de las empresas de todos los sectores económicos y de cualquier parte del mundo. Nace con la convicción de que el comercio es una poderosa fuerza de paz y prosperidad. El pequeño grupo de sagaces líderes empresariales que fundaron ICC se denominaron a sí mismos “los mercaderes de la paz”.
La organización actual representa a más de seis millones de empresas, cámaras de comercio y asociaciones empresariales en más de 130 países, siendo los comités nacionales, mediante su trabajo con los socios de ICC, los que se encargan de encauzar sus preocupaciones y expresar a sus respectivos gobiernos los puntos de vista formulados por ICC.
¿A qué se dedica la ICC?
La misión fundamental de ICC es el fomento del comercio exterior y la inversión internacional, así como prestar ayuda a las empresas para llevar a buen término las oportunidades comerciales y financieras de la globalización.
Esta misión la lleva a cabo desarrollando tres actividades principales: la fijación de normas, la resolución de desavenencias y la promoción de políticas. 
·         La fijación de normas:
El hecho de que todos sus miembros, las compañías y asociaciones, están involucrados en el comercio internacional, hace que se dote a la ICC de una autoridad que le permite la creación de reglas que afectarán a la manera de actuar de las empresas fuera de sus propias fronteras. Como es obvio, estas normas son voluntarias, no obstante se aplican en las transacciones internacionales diarias y, de hecho, no se entiende, el negocio internacional sin la aplicación de los usos y reglas establecidos por la Cámara de Comercio Internacional.
ICC se ha convertido en una editorial líder en la publicación de herramientas de consulta práctica y formativa para el empresariado con vocación internacional, la banca y el arbitraje; ofreciendo, además, formación especializada y seminarios.
·         La resolución de desavenencias:
Sin duda alguna, la institución arbitral líder en el mundo, es la Corte Internacional de Arbitraje de ICC. La objetividad de sus resoluciones hace que tanto las empresas comerciales como las entidades financieras, encuentren en la misma el mejor árbitro para la resolución de las controversias que puedan surgir de las relaciones contractuales.
Por otro lado, con el propósito de fomentar la interacción y el intercambio de las mejores prácticas de sus miembros, ha creado la Federación Mundial de Cámaras; en la que están incluidas todas las cámaras de comercio de ICC.
·         La promoción de políticas:
La ICC selecciona entre sus miembros a aquéllos líderes y expertos, que serán los responsables de establecer la postura empresarial sobre las grandes cuestiones relacionadas con las políticas del comercio y la inversión, así como sobre aspectos técnicos relevantes. Entre otros, cabe destacar: la lucha contra la corrupción, los servicios financieros, la economía digital, la ética en la mercadotecnia, el medio ambiente y la energía, la legislación sobre competencia y la propiedad intelectual, etc.
Finalmente, ICC mantiene una estrecha colaboración con las Naciones Unidas, con la Organización Mundial del Comercio y con foros intergubernamentales como el G20.
Fuente: Publicación 750 de la ICC “Usos y Reglas Obligaciones Bancarias de Pago.”

En comercio internacional, contar con un asesoramiento experto marca la diferencia.