25-05-2026
Cerrar “a
la francesa[i]”
puede salir MUY caro
Muchos empresarios, autónomos y pequeños negocios creen que, cuando la situación se complica, basta con: bajar la persiana, dejar la sociedad “muerta”, no presentar cuentas, y esperar a que pase el tiempo. Es un error, y de los caros.
Cada vez hay más
sentencias que condenan personalmente a administradores y propietarios por
cerrar de hecho una empresa dejando deudas pendientes.
¿El problema? Que para
los tribunales: dejar de operar sin liquidar correctamente la sociedad, no
presentar cuentas anuales, desaparecer sin tramitar concurso o disolución, puede
interpretarse como una conducta que perjudica directamente a los acreedores.
Y aquí viene lo
peligroso, pues en estos casos, la carga de la prueba se desplaza al
administrador, que debe acreditar que no existían bienes, ni posibilidades
reales de cobro, ni actuación negligente.
Lo que muchos administradores desconocen
Es que cuando una
empresa entra en dificultades, el administrador NO puede quedarse quieto, pues
tiene obligaciones legales muy concretas:
- vigilar continuamente la tesorería y la solvencia de la empresa
- actuar en cuanto detecte problemas grave
- convocar junta si el patrimonio neto cae por debajo del 50% del capital social
- intentar refinanciaciones o reestructuraciones
- solicitar preconcurso o concurso si la empresa no puede pagar regularmente
Dos reglas que pueden arruinar personalmente a
un administrador
Si el patrimonio neto
cae por debajo del 50% del capital: debe convocar junta en
el plazo de 2 meses.
¿Qué pasa si no actúa?
Pues que el problema
deja de ser solo de la empresa o el negocio y se traslada al administrador o
titular del negocio, que podrán responder de las deudas con su patrimonio
personal e incluso afrontar responsabilidad concursal
Y esto afecta
especialmente a:
- pequeñas empresas,
- sociedades familiares,
- hostelería,
- comercios,
- autónomos societarios,
- negocios que simplemente “dejan de funcionar”.
IDEA CLAVE
El problema no es que la empresa vaya mal. El problema es NO
reaccionar a tiempo.
Muchas veces el negocio
cierra de mala manera es cuando comienza la responsabilidad personal del
administrador, por lo que ante cualquier dificultad de continuidad conviene
contactar con profesionales que te ayuden en el proceso de restructuración o
cierre.
Y para encontrar este tipo de profesionales
especializados, una de las mejores referencias sigue siendo el directorio del
Consejo General de Economistas de España, donde las empresas pueden localizar
despachos y economistas especializados en dirección financiera, financiación
empresarial y planificación económica.
Para obtener más
información sobre este tema o recibir asesoramiento profesional especializado,
pueden contactar en el siguiente correo electrónico:
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[i] Origen: Proviene de una costumbre de la alta sociedad
francesa del siglo XVIII (conocida como sans adieu), donde se
consideraba educado no interrumpir la velada para despedirse. Por lo que «Cerrar»
o, más comúnmente, despedirse a la francesa significa irse de un lugar,
fiesta o reunión sin despedirse de nadie ni avisar. Equivalente moderno: «Hacer una bomba de humo»


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